Qué es el interés compuesto

El interés compuesto es el interés que genera no solo tu capital inicial, sino también los intereses que ya has acumulado. Es decir, los intereses generan más intereses. Einstein lo llamó (según la leyenda) la octava maravilla del mundo, y aunque la cita sea apócrifa, la idea es real: es el mecanismo que hace crecer el ahorro y la inversión a largo plazo de forma exponencial, no lineal.

Interés compuesto vs interés simple

Con interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. Con interés compuesto, se calculan sobre el capital más los intereses acumulados. En periodos cortos la diferencia es pequeña, pero a 20 o 30 años es enorme: ahí está la magia del largo plazo. Cuanto más tiempo dejes trabajar al dinero, más se dispara la diferencia.

La fórmula

Capital final = C × (1 + i)^n

Donde C es el capital inicial, i el tipo de interés por periodo (en tanto por uno) y n el número de periodos. Si haces aportaciones periódicas, cada aportación genera a su vez sus propios intereses compuestos hasta el final.

La regla del 72

Un atajo mental muy útil: divide 72 entre el tipo de interés anual y obtienes, aproximadamente, los años que tarda tu dinero en duplicarse. A un 6% anual: 72 ÷ 6 = 12 años para duplicar el capital. A un 8%: solo 9 años. Es una forma rápida de hacerte una idea sin calculadora.

Ejemplos resueltos

10.000 € al 5% durante 10 años

Sin aportaciones adicionales.

10.000 × (1,05)^10
≈ 16.289 € (6.289 € de intereses)
10.000 € al 5% durante 30 años

El mismo caso, pero a largo plazo.

10.000 × (1,05)^30
≈ 43.219 € — más de 4 veces el capital
200 €/mes al 6% durante 25 años

Ahorro periódico constante.

Aportado: 60.000 €
≈ 138.600 € — el interés compuesto aporta más que tus propias aportaciones

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre interés simple y compuesto?
En el interés simple los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial. En el compuesto se calculan sobre el capital más los intereses ya acumulados, de modo que los intereses generan más intereses. A largo plazo, el compuesto produce muchísimo más.
¿Cómo se calcula el interés compuesto?
La fórmula es Capital final = Capital inicial × (1 + interés)^periodos. Por ejemplo, 10.000 € al 5% durante 10 años: 10.000 × (1,05)^10 = 16.289 €. Si haces aportaciones periódicas, cada una genera sus propios intereses hasta el final.
¿Qué es la regla del 72?
Es un truco para estimar cuánto tarda tu dinero en duplicarse: divide 72 entre el tipo de interés anual. A un 6% anual, 72÷6 = 12 años. Es una aproximación rápida muy útil para comparar inversiones mentalmente.
¿Por qué es tan importante empezar a invertir pronto?
Porque el interés compuesto crece de forma exponencial con el tiempo. Empezar 10 años antes puede multiplicar el resultado final, aunque las aportaciones sean las mismas. El factor más poderoso del interés compuesto no es el tipo de interés, es el tiempo.
Fuentes y referencias
  • Banco de España — Portal del Cliente Bancario, educación financiera.
  • CNMV — Rincón del inversor, conceptos de rentabilidad y capitalización.