Se le atribuye a Einstein llamarlo "la octava maravilla del mundo". Sea cierta o no la cita, el interés compuesto es el mecanismo más poderoso del ahorro a largo plazo: los intereses generan nuevos intereses, y el crecimiento se acelera con el tiempo. Aquí lo entenderás con números reales.
El interés compuesto explicado: la fórmula que multiplica tu ahorro
Actualizado: Julio 2026
Interés simple vs compuesto
Con interés simple, ganas siempre sobre el capital inicial: 1.000 € al 5% dan 50 € cada año. Con interés compuesto, los intereses se suman al capital y también generan rendimiento: el segundo año ganas el 5% de 1.050 €, el tercero de 1.102,50 €... La diferencia parece pequeña al principio y se vuelve enorme con los años.
La fórmula (y cómo leerla)
Capital final = C × (1 + r)t, donde C es el capital inicial, r el interés anual (en decimal) y t los años. Ejemplo: 10.000 € al 6% durante 20 años = 10.000 × 1,06²⁰ ≈ 32.071 €. Más que triplicas sin aportar nada más. Si además aportas cada mes, el efecto se dispara.
La regla del 72
Un atajo mental clásico: divide 72 entre el interés anual y obtienes los años que tarda tu dinero en duplicarse. Al 6%, se duplica en 12 años; al 8%, en 9 años. Sirve también al revés: para duplicar en 10 años necesitas ~7,2% anual. Es aproximada pero sorprendentemente precisa entre el 4% y el 12%.
Por qué empezar pronto importa tanto
Quien invierte 200 €/mes de los 25 a los 35 y luego para (24.000 € aportados) puede acabar con más dinero a los 65 que quien invierte 200 €/mes de los 35 a los 65 (72.000 € aportados), a igual rentabilidad. El tiempo es el ingrediente principal del interés compuesto — más que la cantidad. También funciona en contra: las deudas con interés compuesto (tarjetas revolving) crecen con la misma violencia.